Gustavo Costas terminó con evidente malestar tras el empate 2-2 de Cerro Porteño frente a Sportivo Ameliano, en La Nueva Olla. El entrenador azulgrana apuntó contra las decisiones arbitrales, especialmente la expulsión de Lucas Quintana, una acción que consideró injustificada y que, según advirtió, tendrá consecuencias para el equipo en la antesala del clásico.
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“Estoy caliente porque pienso que el partido lo teníamos controlado. A lo mejor, en el primer tiempo teníamos para liquidarlo”, manifestó Costas, quien consideró que Cerro había hecho méritos para resolver el encuentro antes de que se complicara en la etapa complementaria.
El técnico cuestionó la roja a Quintana y puso en duda la intervención del VAR. “Si vos la ves, tenés que ser hincha de otro club para decir que está bien expulsado. Yo pienso que ni amarilla”, disparó. Además, argumentó que el defensor no es un jugador que se caracterice por acciones agresivas y lamentó que la sanción pueda dejarlo fuera del próximo compromiso ante el tradicional rival.
“Ahora te lo perjudica porque lo dejás fuera del clásico”, insistió el entrenador, quien también reclamó por una supuesta infracción penal sobre Derlis Rodríguez que, a su entender, debió ser revisada. Costas expresó su sorpresa porque el VAR no habría intervenido en esa acción, pese a que sí lo hizo en otra jugada del partido.
El reclamo del argentino fue más allá de la interpretación de las jugadas. A su criterio, las decisiones arbitrales alteraron el desarrollo del encuentro y afectaron anímicamente a sus futbolistas. “Después nos echan a Lucas, que se descontroló, el equipo se descontroló”, reconoció, al admitir que la expulsión también repercutió en el comportamiento colectivo del Ciclón.
Costas aseguró que el equipo había dominado buena parte del juego y que el empate tuvo un costo demasiado alto para sus aspiraciones. “Nos fueron perjudicando y ahora nos sacaron dos puntos que no los apreciamos”, expresó, en referencia a una igualdad que Cerro no pudo evitar pese a haber tomado una ventaja de dos goles.
El entrenador también se refirió a la situación de Quintana, quien, según comentó, quedó afectado por la expulsión. Costas sostuvo que el club debería presentar un reclamo para intentar evitar que la sanción se extienda a tres partidos, aunque sus declaraciones sobre la cantidad de fechas fueron una estimación y no una confirmación oficial de la pena.
“Yo pienso que Cerro tendría que quejarse para que esas tres fechas no aparezcan, porque fue una injusticia total”, afirmó.
Más allá de las protestas, el empate volvió a dejar interrogantes sobre la capacidad de Cerro Porteño para sostener sus ventajas y cerrar los partidos. Costas defendió el rendimiento de sus dirigidos hasta la expulsión, pero reconoció que el equipo perdió el control emocional después de quedarse con diez jugadores.
La polémica arbitral concentró buena parte de la conferencia, aunque el resultado también dejó una cuenta pendiente para el conjunto azulgrana: transformar su dominio inicial en una victoria y evitar que una ventaja de dos goles termine diluyéndose en casa.
