El frenético inicio de partido del equipo de Unai Emery sorprendió al conjunto británico que le costó entrar en el partido en el que defendía la ventaja del 2-0 obtenido en el encuentro de ida en Anfield.
Tras los diez primeros minutos de acoso local, el partido no tuvo un dominador claro, con ambos equipos en busca de la portería rival pero sin lograr hacerse con el control del centro del campo, si bien Coquelin logró equilibrar la eliminatoria a cinco minutos de descanso.
