El Comité Ejecutivo de la FFF aceptó las últimas alegaciones presentadas por el propietario del club, el empresario hispano-luxemburgués Gérard Lopez, para mostrar su confianza en la viabilidad financiera de la entidad tras su descenso a segunda.
En un primer momento, la Dirección Nacional de Control de la Gestión (DNCG), instancia de seguimiento económico del fútbol francés, consideró que sus cuentas no eran viables y dictó que bajara a la liga Nacional, no profesional.
Lopez presentó alegaciones ante el Comité Olímpico Francés (CNOSF), entre las que incluía algunas mejoras financieras, como la ayuda por haber bajado (unos 7 millones de euros), el aporte del fondo de inversión CVC (8,25 millones), un retraso en el alquiler del estadio (5 millones) y la venta de Sékou Mara al Sauthampton, que generó 11 millones.
Esos argumentos han convencido a la FFF, que se ha pronunciado en favor de mantener al club en el fútbol profesional, aunque con un importante seguimiento de sus cuentas.
El club será objeto de "un control reforzado y regular", aunque podrá comenzar el campeonato el próximo sábado contra el Valenciennes.
