Según una encuesta realizada por Public First para la iniciativa "More in Common", el 62 % de los británicos cree que el tratamiento del movimiento LGBTQ+ en el país, con penas de hasta siete años de prisión, debería ser suficiente para prohibir a Catar organizar la Copa del Mundo, mientras que el 24 % opina que las leyes de este país no deberían influir en la organización del Mundial. El 14 % se ha declarado inseguro a la hora de dar su opinión.
Además, solo el 43 % de los británicos creen que Inglaterra y Gales hacen bien en participar en el torneo, en tanto que el 39 % opina que no deberían formar parte de esta Copa del Mundo y el 18 % no sabe/no contesta.
Las asociaciones LGBTQ+ temen por la seguridad de las personas que visiten Catar y decidan mostrar su apoyo al movimiento. En el caso de Inglaterra, entre 3.000 y 4.000 aficionados irán a Catar a ver el Mundial, y en el caso de Gales serán entre 2.000 y 3.000.
Para hacer de enlace entre los aficionados británicos y la policía catarí, miles de policías británicos irán al país del golfo pérsico durante la disputa de la competición.
