Según las primera valoración de los servicios médicos, el jugador podría tener un esguince en la rodilla izquierda y se ha optado por no arriesgar en el partido en el que está en juego el primer título oficial de la temporada. Su lesión se produjo tras un golpe con su compatriota Aurelién Tchouaméni que le obligó a retirarse antes de tiempo
Camavinga, al que se escuchó gritar tras el lance, quedó tendido algunos instantes sobre el verde del recinto en el que este miércoles se jugará la final durante un partidillo en superficie reducida que tuvo que abandonar con gestos de contrariedad.
Posteriormente, ya incorporado, puso rumbo a los vestuarios por su propio pie acompañado de miembros del cuerpo médico mientras el resto de sus compañeros continuaba la sesión de trabajo.
