Una decisión que no gustó a la LFP, que considera que el pago es importante para la supervivencia financiera de muchos clubes.
La patronal del fútbol francés llevó a DAZN ante los tribunales después de que el difusor británico decidiera pagar solo la mitad de los 70 millones previstos en febrero.
DAZN, que se hizo con los derechos de ocho de los nueve partidos de primera división por 400 millones por temporada entre 2024 y 2029, considera que la LFP sobrevaloró el potencial del contrato.
Además, les acusa de no cumplir sus compromisos en la lucha contra la piratería y a los clubes de no permitir a sus periodistas elaborar contenidos para valorizar el producto.
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Como resultado de ello, DAZN solo ha conseguido un tercio de los 1,5 millones de abonados que se proponía tener en Francia para conseguir que el contrato fuera rentable y eso pese a las constantes ofertas a la baja lanzadas desde el inicio de la temporada.
La LFP rechaza esos argumentos y exige el pago íntegro del contrato, que por ahora se encuentra congelado en una cuenta bancaria a la espera de la decisión de justicia.
Muchos de los clubes necesitan ese dinero para su funcionamiento diario, por lo que la patronal del fútbol había pedido urgencia a los jueces.
Pero el magistrado que estudió los casos precisó que se trata de un sumario de 110 páginas y dijo que prefería tomar una buena decisión antes de hacerlo rápido.
La justicia podría ordenar el próximo viernes descongelar la suma de forma provisional, tal y como han solicitado los clubes, o esperar a que se conozca la decisión final del Tribunal.
Según el diario L'Équipe, la LFP ha decidido adelantar a los clubes las sumas correspondientes gracias a su fondo de reserva y a la espera de lo que decidan los tribunales.
El fútbol francés ha visto como en los últimos años se multiplican los problemas contractuales con los difusores del fútbol. En 2020 el hispano-chino Mediapro elevó el valor del fútbol galo por encima de los 1.000 millones, pero en medio de la pandemia se retiró finalmente dejando a los clubes en una situación delicada.
Para afrontarla, tuvieron que vender parte de sus derechos al fondo de inversión luxemburgués CVC. Canal Plus se quedó con los derechos de aquel año por apenas 40 millones y, los tres siguientes, fueron atribuidos a Amazon por 250 millones por campaña.
El grupo estadounidense no concurrió a la nueva subasta, fijada en 800 millones, que quedó desierta, por lo que finalmente acudieron a DAZN que pagó la mitad.
