"Lo que le sucedió Juan Izquierdo fue una verdadera tragedia. Un acto de impotencia para quienes les tocó estar ahí en ese momento e intentaron salvar su vida por todos los medios posibles", dijo Domínguez durante la ceremonia de sorteo de la fase grupos de las copas Libertadores y Sudamericana, celebrada hoy en la ciudad paraguaya de Luque.
El directivo paraguayo ofreció disculpas "a la familia, a los hinchas, a los compañeros" de equipo, al club del jugador, así como a la Asociación Uruguaya de Fútbol y al fútbol uruguayo "por no haber podido estar presente en ese momento tan especial".
"Un momento tan especial que les tocó vivir y yo en la distancia, pero la distancia no es excusa. Conmebol debió acompañar y es por eso que hoy pido mis disculpas", señaló Domínguez, para quien la muerte de Izquierdo "afectó a todo el fútbol sudamericano".
Izquierdo sufrió una arritmia cuando salía desde el banquillo en la segunda mitad, en los últimos minutos del encuentro que São Paulo y Nacional disputaban en el estadio Morumbí de los octavos de final de la Copa Libertadores.
Se desplomó en el césped, fue retirado de la cancha en una ambulancia y trasladado inmediatamente al hospital, donde ingresó en "parada cardíaca" y tuvo que ser reanimado con un desfibrilador.
Falleció el 27 de agosto del año pasado, a los 27 años de edad, de "muerte encefálica tras una parada cardiorrespiratoria" asociada a una arritmia, según el hospital de São Paulo donde estuvo ingresado cinco días.
Miles de personas acompañaron el velatorio del futbolista, en cuyo honor se reunieron hinchas de diversos equipos a las afueras de la sede del conjunto Tricolor, donde la familia y el club despidieron al jugador.
