Tras el 5-0 del Audi Field, Weah aseguró a última hora del miércoles, en declaraciones recogidas por el 'NY Times', que todo pasó por sorpresa para la plantilla del Juventus: "Nos dijeron que teníamos que ir y no tuve otra opción. (...) Fue un poco raro cuando empezó a hablar de política con Irán y todo. Yo solo quiero jugar al fútbol".
Muchos miembros de la plantilla del Juventus se mostraron visiblemente incómodos durante el encuentro, en el que Trump contestó a preguntas de los medios sobre Irán y preguntó directamente a la delegación del club italiano si "una mujer podría jugar" en su equipo.
Tras momentos de silencio e indecisión entre los jugadores, unos directivos del Juventus contestaron con un "tenemos a un equipo femenino muy bueno".
"Pero deberían jugar con las mujeres, ¿verdad?", reaccionó Trump.
"¿Ven? Son muy diplomáticos", añadió ante el silencio del Juventus.
El Juventus envió a la Casa Blanca a una delegación formada por el dueño John Elkann, el consejero delegado Maurizio Scanavino, el director general Damien Comolli, el directivo Giorgio Chiellini y los futbolistas Weston McKennie, Weah, Manuel Locatelli, Federico Gatti, Dusan Vlahovic y Teun Koopmeiners, además del técnico Igor Tudor.
Los únicos estadounidenses presentes fueron Weston McKennie y Weah. Entre los demás, había jugadores de Serbia, Holanda, Italia y Tudor, de nacionalidad croata.
En el encuentro, Trump elogió a John Elkann por ser un empresario de éxito y el dueño del Juventus le regaló una camiseta del equipo italiano con el nombre 'Trump' y el dorsal "47", por ser el presidente número 47 de la historia de Estados Unidos.
