El central, canterano del Barcelona, tuvo que operarse tras meses de molestias que le obligaron a jugar infiltrado hasta que, en marzo, se sometió a pruebas que confirmaron una lesión en el peroneo corto.
Operado a finales de marzo, su último partido databa del 13 de ese mismo mes, un duelo de Liga Europa ante el Viktoria Plzen.
Desde entonces, casi 7 meses de recuperación hasta el minuto 84 del duelo ante el Génova, en el que compareció ya con el 0-3 en el marcador y en sustitución de su compatriota Mario Gila, canterano del Real Madrid.
