"Sobre mi presencia, solo el jefe sabe", dijo Wéverton mientras miraba a su lado al entrenador, el portugués Abel Ferreira.
"Lo que yo sé es que nos estamos preparando muy bien para que nuestro objetivo pueda ser alcanzado", anotó el futbolista, que está casi recuperado de una fractura en la mano que lo tuvo apartado en las últimas semanas de las competiciones.
Dijo que el Verdao ha llegado a esta nueva final, la tercera en cinco años para el equipo de Sao Paulo, por "méritos propios", después de "muchos esfuerzos y sacrificios" que esperan que tengan premio este sábado para conquistar un nuevo título.
Wéverton admitió que "a nadie le gusta quedarse fuera por lesión", porque "es un momento único y especial".
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
"Desde que me lesioné, mi propósito era recuperarme, pero también ayudar con mi experiencia y hacer el papel de líder. Es una alegría hacer esa función. Es una responsabilidad muy grande", declaró.
"Es una oportunidad muy grande de conquistar otra vez América, porque la gente sabe cómo marca nuestra vida y nuestra historia", enfatizó.
"Yo ayudaré de cualquier forma, porque lo más importante es que mañana salga Palmeiras vencedor, y para eso nos estamos preparando", enfatizó Wéverton.
"Creo que cualquier jugador, no solo yo, iría a jugar como si fuese con solo un pie o con una mano. No tengo dudas de que cualquiera quiere entrar al partido con espíritu sensacional porque nosotros hemos visto lo que hemos trabajado y preparado para este momento", agregó.
El portero insistió en que su preparación para esta final no comenzó hace unos días, sino a inicios de año cuando comenzaron su participación en el torneo precisamente en Lima, para visitar al Sporting Cristal.
