El Bari, equipo propiedad de la familia De Laurentiis, que también es propietaria del Nápoles, cayó el sábado derrotado por un abultado 5-0 ante el Empoli, lo que deja al equipo en puestos de 'play-out' de descenso.
Después de las críticas en el estadio, parte de la afición coincidió en el aeropuerto para volver a la ciudad de Bari, situada en la región de Apulia, en el sur del país. También en ese momento hubo protestas y críticas contra los jugadores.
Algunos de esos seguidores incluso coincidieron en el mismo vuelo que los jugadores y acompañaron la entrada de los futbolistas en el avión con aplausos irónicos, gritos y expresiones fuera de tono.
En un momento dado, tal y como evidencian vídeos que se publicaron en redes sociales durante el fin de semana y que se hicieron virales este lunes, algunos jugadores reaccionaron a las provocaciones de los aficionados y llegaron a encararse con alguno de ellos.
De hecho, según informó el diario 'Repubblica', un jugador fue golpeado durante ese paso por el pasillo del avión y respondió con una patada.
La tripulación de cabina, para evitar que la situación se agravase, requirió la presencia de las fuerzas del orden italianas, algo que obligó a retrasar el vuelo cerca de una hora.
El club presidido por Luigi De Laurentiis, hijo de Aurelio, máximo responsable del Nápoles, despidió la semana pasada al técnico Fabio Caserta y contrató a Vincenzo Vivarini por los malos resultados, movimiento que no frenó la crispación de la afición, enfadada tras la abultada derrota en el estadio de la ciudad toscana de Empoli (norte).
