Momentos de la jornada 18

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Madrid, 4 ene (EFE).- Momentos de la jornada 18 de LaLiga EA Sports:

Entre silbidos, insultos, cartulinas con una rata azulgrana y todo tipo de hostilidades, Joan García firmó una exhibición. Ajeno al ruido que provocó el regreso a la que fue su casa, el RCDE Stadium, el portero de Sallent aparcó lo sentimental y fue decisivo con cinco paradas que impulsaron al Barcelona en el derbi.

Los jugadores del Espanyol sintieron la impotencia de estrellarse contra un muro. Por más que merecieron el gol, siempre se toparon con Joan García que, cuando no pudo detener él al rival, hasta se inventó un empujón a un compañero, Gerard Martín, para taponar la llegada de Pere Milla. Amargó la noche a Roberto y dejó uno de los vuelos de LaLiga, repleto de reflejos, a un testarazo de Carlos Romero. Insuperable, en los momentos de duda del líder, apareció su portero para poner las bases de un nuevo triunfo.

Sin Kylian Mbappé el Real Madrid aumentó su pegada y el gran responsable fue Gonzalo García. Firmó el partido de su carrera ante el Real Betis, respondiendo a la confianza que depositó en él Xabi Alonso. Su estreno goleador en LaLiga en el estadio Santiago Bernabéu fue por partida triple. Goles de todos los registros que reivindican la figura de un 9 puro nacido en la casa.

Gonzalo abrió la goleada madridista con un movimiento de picardía y engaño a Ricardo Rodríguez en una falta lateral. Logró quedarse solo en el segundo palo para cruzar su testarazo. La belleza aumentó en el segundo, con un control de pecho a un balón llovido y una volea impecable desde la frontal. Y no la rebajó en el tercero, de tacón, para saborear cada aplauso y cada cántico de la grada. La misma que castigó con silbidos, por segundo partido consecutivo a Vinícius, encumbró a un canterano que representa todos los valores con los que se identifican.

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El Valencia estaba siendo goleado 4-1 en Balaídos, se había quedado sin portero por la lesión de Agirrezabala y sin opción de cambios. Pepelu se enfundaba los guantes cuando llegó un gesto de deportividad de Iago Aspas. Había entrado al partido en el minuto 81 y, seguramente, tendría más ganas de marcar que nadie, pero el capitán del Celta pidió que el partido se terminase.

Aspas se dirigió al cuarto árbitro para que diese la consigna de que no se añadiese más tiempo, a Hugo Álvarez que, acababa de marcar, le pidió que no celebrar el tanto, y a sus compañeros, que dejaran de atacar. Una leyenda se ganó el elogio de todo el mundo del fútbol por su comportamiento y el respeto al rival.

Desde el 4 de octubre, cuando derrotó al Real Oviedo, el Levante no ganaba un partido en LaLiga. En el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, con un clima hostil en una grada que pide la dimisión de la directiva del Sevilla, rompió su mala dinámica y abandonó el puesto de colista gracias al estreno brillante de Luís Castro. El técnico portugués le cambió la cara a un equipo que incluso goleó y mostró mucha pegada.

También recuperó la ilusión el aficionado de la Real Sociedad, sin ganar, firmando un empate ante el Atlético de Madrid, pero orgulloso de la imagen dejada. La llegada de Pellegrino Matarazzo recuperó parte de la identidad perdida. Ha devuelto el hambre a los jugadores y con un estilo de mayor verticalidad, tuvieron en su mano el partido. En la última acción, tras igualar el tanto de Sorloth, los tres puntos estuvieron en la bota de Carlos Soler en el minuto 94.

Había acabado el partido en Vallecas, el Getafe había rescatado un punto en los últimos compases, con un gol de Arambarri en el minuto 91, y uno de sus jugadores, Álex Sancris, dejó de una de las imágenes de la jornada 18. Mientras sus compañeros celebraban el punto, él rompía a llorar al volver a pisar el césped y quedaba tendido sin consuelo.

Antes, había entrado en el partido en el minuto 58, sustituyendo a Juan Iglesias, con el Getafe perdiendo 1-0, y 24 minutos después, su entrenador, José Bordalás, decidió cambiarlo para dar entrada a un canterano, Joselu Pérez. "Siempre buscamos lo mejor para el equipo. Son decisiones que no son agradables para mí como técnico", justificó el entrenador tras ver a su jugador hundido anímicamente.