Una fina pero constante e intensa lluvia empezó poco antes del inicio del partido, y la UEFA informó en su página de que "está condicionando los controles e incluso la estabilidad de los jugadores".
Ambos equipos ya salieron al campo ayer en sus últimos entrenamientos antes del encuentro bajo el agua, que no da tregua en Lisboa por la borrasca Kristin.
Se trata del reencuentro en el campo de Álvaro Arbeloa y José Mourinho, ahora desde el banquillo como entrenadores, después de que el primero estuviera a las órdenes del segundo en su etapa al frente del banquillo del Real Madrid. De hecho, ambos se han intercambiado piropos en los últimos días y se han deseado mucha suerte en este partido, en el que al Benfica sólo le vale la victoria.
