Aquel partido, disputado el 22 de enero, comenzó con 52 minutos de retraso sobre el horario previsto a causa de la irrupción en la grada visitante de aficionados del Genk sin entrada válida, con lo que la Policía Antidisturbios desalojó ese sector del estadio. Una vez vacío, el encuentro inició su desarrollo, con triunfo del Genk por 0-2.
Además, el Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA ordena al Genk "que contacte con el Utrecht en un plazo de 30 días para la reparación de los daños causados por sus seguidores", según añade en el comunicado publicado en la página web del organismo.
