El club de fútbol de la ciudad de São Paulo, que es uno de los más seguidos de Brasil y tiene al presidente Luiz Inácio Lula da Silva entre sus aficionados, pagará 679 millones de reales (130 millones de dólares) a la hacienda pública, después de recibir un descuento del 47 % sobre el monto debido originalmente.
La Procuraduría General de la Hacienda Nacional señaló en un comunicado que la deuda era "irrecuperable" en su totalidad y apuntó que el descuento ofrecido por las autoridades al club está "muy por debajo" del máximo permitido por la legislación, que es del 70 %.
Como parte de las negociaciones, el reciente campeón de la Supercopa de Brasil se compromete a mantener una "regularidad fiscal" a partir de ahora, con el "pago adecuado de los tributos".
Además del equipo paulistano, el Gobierno ha llegado a acuerdos similares con otros clubes como el Internacional y el Sport de Recife, con deudas de 150 millones de reales (28 millones de dólares) y 114 millones de reales (22 millones de dólares), respectivamente.
El Gobierno de Lula se ha propuesto combatir la evasión fiscal, con el fin de costear los programas sociales y mantener el déficit bajo control.
Hacienda reveló el miércoles que en las últimas semanas regularizó deudas fiscales de varios grandes bancos, entre ellos el Itaú y el Banco Santander, que sumaban 3.300 millones de reales (unos 628 millones de dólares).
Los acuerdos permiten al Gobierno recuperar pasivos más rápidamente que si optara por la vía incierta y costosa del litigio.
