Uno de los puntos principales de la mejoría en las cuentas del club es la nómina de salarios, que se ha situado en 75 millones de libras (82 millones de euros), es decir, un 9 % menos que en el periodo anterior. Esta reducción de 14 millones de libras en las cuentas se debe a la marcha de futbolistas con grandes sueldos como Marcus Rahsford, cedido en el Barcelona, y Rasmus Hojlund, a préstamo en el Nápoles, y André Onana, Alejandro Garnacho y Anthony, todos ellos traspasados.
El United asegura que este impulso financiero se debe a las políticas de recortes que han realizado en los últimos tiempos desde la llegada a la propiedad del club del magnate británico Jim Ratcliffe con su empresa INEOS, que se hizo en 2023 con cerca de un tercio de las acciones.
Sin embargo, pese a este rayo de esperanza en las cuentas del club, no todo son buenas noticias y el Manchester United mantiene una deuda total de 1.300 millones de libras (1.500 millones de euros.
Además, los ingresos comerciales cayeron un 8 % hasta 78,5 millones de libras, mientras que también se redujeron los ingresos por día de partido, debido a que se jugaron menos encuentros en Old Trafford que en el periodo anterior.
Debido a esto, los ingresos totales del club se redujeron hasta 330 millones de libras, en comparación a los 341 millones que publicaron en el mismo periodo del año anterior.
La política de recortes del Manchester United en los últimos tres años ha incluido el despido de 450 trabajadores, la eliminación de beneficios a empleados como las comidas gratuitas en el comedor de la ciudad deportiva y acabar con las pensiones a leyendas como Alex Ferguson.
"Ahora estamos viendo el positivo impacto financiero de nuestra transformación fuera del campo y de cómo se materializa en nuestros constes y nuestro beneficio. Estos resultados demuestran la fuerza de nuestro negocio a la vez que continuamos empujando pos los mejores resultados para nuestros equipos masculino y femenino", dijo Omar Berrada, consejero delegado del United.
