Estas violaciones de las reglas financieras de la competición inglesa tuvieron lugar entre 2011 y 2018, cuando el magnate ruso estaba al frente del club, y se refieren a pagos no desvelados desde empresas asociadas a la propiedad del club a agentes, futbolistas y otros entes.
Según lo descrito por la Premier League en un comunicado emitido este lunes, estos pagos no se comunicaron a las autoridades regulatorias del fútbol en su momento, y fueron descubiertos cuando Abramovich tuvo que vender el club en 2022 como consecuencia de su implicación en la guerra de Ucrania, y el consorcio BlueCo compró el equipo.
A la hora de sancionar al Chelsea, la Premier ha tenido en cuenta que el club fue "proactivo" a la hora de presentar las pruebas, que admitieron los cargos y la "excepcional cooperación" durante la investigación.
Además de la multa de 10 millones de libras, la Premier ha impuesto una sanción de un año sin poder fichar, que estará suspendida durante los próximos dos años si el club no reincide.
La Premier League también ha declarado culpable al club de quebrantar las reglas de la competición en cuanto al desarrollo de jugadores jóvenes, debido al comportamiento de un empleado a la hora de registrar jugadores de la cantera entre 2019 y 2022. De nuevo, esta irregularidad fue denunciada por el propio club a la liga, pero eso no impedirá que tengan que pagar una multa de 750 000 libras y que durante los próximos nueve meses no pueda inscribir jugadores en su cantera procedentes de la Premier y la EFL.
El Chelsea también tendrá que acarrear con todos los costes legales derivados de este proceso.
