Tras llegar a París en un largo vuelo procedente de Lima, el combinado peruano se dirigió a realizar su primer entrenamiento en el estadio Louis Boury, de la capital francesa, el mismo en el que la Bicolor se ejercitará el resto de la semana, hasta el día previo al encuentro, previsto en el estadio de Saint-Dennis.
Menezes realizó una charla a los jugadores y posteriormente estuvo pendiente de una sesión suave para tomar contacto con el terreno, según mostraron las imágenes difundidas por la Federación Peruana de Fútbol (FPF).
En París, el seleccionador pudo reunir a todos sus jugadores convocados para estos dos partidos, a excepción del defensa de Alianza Lima Renzo Garcés, desconvocado a causa de una lesión muscular.
El seleccionador explicó en una entrevista antes de viajar a París que en estos días conversará con los futbolistas de manera más detallada de las primeras ideas y trabajos, "para que todos tengan claro lo que deseamos hacer".
"Los jugadores están ansiosos, al igual que nosotros, porque llega un nuevo técnico con nuevas ideas y también nuevos jugadores. Para algunos es la primera convocatoria. Están entusiasmados e ilusionados en iniciar una nueva etapa que es nuestro principal objetivo: estar en el Mundial de 2030", señaló Menezes.
El técnico anticipó que su intención es que todos los convocados tengan minutos ante Senegal y Honduras, con el propósito de ir formando el equipo que disputará las eliminatorias sudamericanas para la siguiente Copa del Mundo.
La misión de Menezes será renovar a la selección peruana tras haber agotado la generación que logró jugar el Mundial de 2018, y por ese motivo quedaron fuera de la convocatoria figuras de renombre ya en declive como Paolo Guerrero, Christian Cueva, Carlos Zambrano, Edison Flores y Luis Advíncula, entre otros.
