Según informa la Delegación del Gobierno en Madrid, se prevé la asistencia de cerca de unos 3.500 aficionados del club azulgrana, en un estadio que presentará para el encuentro el aforo completo de 69.000 asistentes.
El partido ha sido declarado de alto riesgo por la Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte.
Por esta razón, ambos clubes adoptarán medidas de seguridad adicionales en el sistema de venta de entradas y separación de las aficiones dentro de los recintos deportivos, en tanto que las fuerzas de seguridad reforzarán sus despliegues preventivos.
En esta ocasión, el operativo estará formado por agentes de la Policía Nacional procedentes de la Unidad de Intervención Policial, la Unidad Especial de Caballería, la Brigada Provincial de Información, de Subsuelo, Cóndor-Drones, Guías Caninos y la Brigada Móvil—; de la Guardia Civil y de la Policía Municipal de Madrid.
También participan en el despliegue SAMUR-Protección Civil; Bomberos; agentes de Movilidad, Cruz Roja y vigilantes y auxiliares de seguridad del propio club de fútbol.
En el servicio de Metro también se reforzará la presencia de vigilantes.
