El Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA rechazó la queja formal que presentó el Barcelona ante el organismo continental al sentirse perjudicado por el arbitraje del rumano Istvan Kovacs en ese partido, en especial en una jugada de saque de puerta en la que Pubill cogió el balón con las manos tras tocarlo antes con un pie el portero argentino Juan Musso.
Según informó la UEFA, el organismo disciplinario declaró "inadmisible" la reclamación del club azulgrana, que consideraba que la actuación arbitral fue "contraria a la normativa actual, con incidencia en el desarrollo del encuentro y en su resultado".
El presidente del club rojiblanco señaló que "no es nuevo" que en los momentos previos a grandes encuentros surjan dudas por parte del equipo rival acerca de alguna cuestión, como la comentada por el club catalán sobre el estado del césped del Metropolitano, y bromeó sobre ello: "A algunos les gusta más largo y a otros más corto, pero la última palabra la tiene la UEFA. Y ha sido positiva".
Durante su comparecencia ante los medios de comunicación previa a la tradicional comida de directivas, a la que asistieron por parte azulgrana el presidente interino, Rafa Yuste, y Joan Laporta, que asumirá el cargo en julio, Cerezo se mostró muy convencido de la clasificación del Atlético de Madrid para las semifinales de la Liga de Campeones.
Destacó, sin embargo, que "todos los partidos son diferentes y puede pasar cualquier cosa" este martes en el Metropolitano.
A pocas horas del partido, afirmó que la afición será "clave" en este encuentro, en una semana que puede ser histórica para un Atlético de Madrid que el próximo sábado disputará la final de la Copa del Rey contra la Real Sociedad en Sevilla.
