"Nos conocimos en Talleres de Córdoba. Éramos muy jóvenes, confiaron en nosotros y nos empezamos a desarrollar; en mi caso como gerente de operaciones, en el caso de Andrés como 'head scout'. Forjamos un vínculo muy fuerte durante un proceso complejo porque empezamos en la tercera división y en tres años estábamos jugando Copa Libertadores", explica Pedrosa a EFE.
"Yo después salí del club, armé una empresa productora de eventos junto con mi hermana y tuvimos la suerte de producir todas las finales únicas de Conmebol. Andrés estuvo un tiempo más en Talleres, después estuvo en Orlando City, fue director deportivo en Istra, regresó a Talleres y luego nos reencontramos en Hungría", añade.
Varios son los motivos que explican la apuesta por un club del país centroeuropeo: "Empezamos a buscar distintas alternativas en Sudamérica, en Uruguay, algunas en Italia, pero no terminaron de convencernos. Apareció esta opción de Hungría y a primer golpe de vista no captó nuestra atención, pero luego empezamos a investigar un poco más sobre el mercado, sobre la infraestructura, sobre los beneficios fiscales... y nos fuimos enamorando cada vez más".
Encontrado el lugar ideal, faltaba levantar la estructura sin perder nunca el foco del plan que querían desarrollar: "Básicamente nosotros estamos buscando un perfil joven que entienda a lo que viene; a dar todo por el club, a querer ganar cosas, a querer ser campeón, a querer dar alegrías a nuestros hinchas. Pero que también tiene que ser consciente de que esto es un trampolín para el siguiente paso en su carrera. Cuando el jugador entiende ese proceso, creo que genera una resiliencia mucho más grande para tolerar las diferencias culturales e idiomáticas".
"La experiencia es muy positiva. Estamos en un país como Hungría, que tiene muchísimas diferencias culturales con nosotros, pero nos han recibido excelentemente, no podemos estar más agradecidos con la gente de acá, tanto a nivel gubernamental como a nivel del hincha que viene todos los sábados al entrar al equipo", agrega.
Esa afirmación puede contrastar con la visión exterior de Hungría, un país en el que quien hasta hace unos días era su primer ministro, Viktor Orban, defendía un discurso claro contra la inmigración: "Que un argentino venga a manejar tu pasión, como nosotros decimos, y a gestionar el club de toda tu vida, merece preguntas y merece interrogantes, pero nunca sentimos un rechazo por nuestra condición de extranjeros. Cuando los resultados no llegaban al principio se criticaba en las formas, pero nunca se puso en tela de juicio nuestra calidad de extranjero".
Y luego está su capacidad para convencer a los jugadores. Pedrosa asegura que no fue complicado. "Cuando el jugador logra visibilizar las comodidades que tiene hoy aquí en Hungría, a nivel de infraestructura, a nivel salarial, a nivel estabilidad, a nivel proyección, obviamente que es un trabajo, nosotros hacemos un trabajo muy fuerte de scouting, y luego de trabajarlo al jugador, de estar muy cerca, de contarle, etc...
"Pero, sinceramente, una vez que se logra transmitir todo eso, es una decisión que terminan tomando muy rápido, porque yo invito a todo el mundo a que conozca la infraestructura y las condiciones de trabajo que hay aquí en Hungría, y realmente están por encima de muchos países que son potencia en fútbol", indica el presidente del club.
Ahora el rendimiento del plantel ha cambiado hasta el punto de soñar con las competiciones continentales, un canto de sirena que no hará que Pedrosa y Jornet se desvíen: "Nosotros apuntamos a que la venta de jugadores va a ser siempre nuestro principal activo, nuestra principal fuente de financiación del proyecto. La visión y la misión no se van a cambiar nunca. Siempre optimizando los recursos, porque no solamente venimos acá para formar y vender a los jugadores, también queremos ganar cosas".
Por ello ya se considera un éxito la venta del central brasileño de 21 años Diego Borges al Sporting Kansas City: "Fue un jugador que llegó los últimos días del mercado de verano. Por suerte, en cinco o seis meses logramos hacer una venta récord para el club y abrir un mercado para nosotros como el estadounidense. Lógicamente estamos muy contentos".
"De acá a cinco o seis años queremos ser un club sólido financieramente, con una muy buena cantera y que pueda empezar a competir en Europa en forma constante. Estamos muy contentos con el club, estamos disfrutando el proceso, empatizamos muchísimo con la ciudad y con los hinchas. Estamos enfocados en un proyecto a largo plazo. No pensamos en una multipropiedad y vender hoy no es algo que esté en nuestro radar, queremos desarrollar nuestro proyecto", completa.
