Gica Hagi será el nuevo seleccionador de Rumanía tras la muerte de Lucescu

Imagen sin descripción

Bucarest, 19 abr (EFE).- La leyenda del fútbol rumano, Gica Hagi será el nuevo seleccionador nacional de fútbol de Rumanía tras el fallecimiento de Mircea Lucescu el pasado 7 de abril a los 80 años, informó este domingo la prensa deportiva rumana.

La Federación Rumana de Fútbol (FRF) convocó una rueda de prensa este lunes en la que participará el propio Hagi, considerado el mejor jugador de la historia del país, algo que los medios locales interpretan como la confirmación de su nombramiento.

"No hay prácticamente margen para la interpretación. 'El Rey' será el nuevo seleccionador", señaló el deportivo Prosport.

Según Prosport, el exfutbolista ya habría aceptado la oferta y firmado un contrato de dos años para dirigir al combinado nacional.

El presidente de la FRF, Razvan Burleanu, había reconocido previamente que existían negociaciones y aseguró que se informaría públicamente una vez alcanzado un acuerdo, lo que refuerza las expectativas en torno al anuncio oficial.

Hagi, de 61 años, ya tuvo una breve etapa al frente de la selección entre septiembre y noviembre de 2001, al inicio de su carrera como entrenador.

Desde entonces, ha desarrollado su trayectoria principalmente en clubes, como los turcos Bursaspor y Galatasaray, y los equipos rumanos Poli Timisoara y Steaua Bucharest.

Apodado el "Maradona de los Cárpatos" y también conocido en Rumanía como 'El Rey', fue uno de los grandes talentos del fútbol europeo en los años noventa y era reconocido por su enorme técnica con la zurda.

Militó en equipos como el Steaua de Bucarest, el Real Madrid, el Barcelona, el Brescia y el Galatasaray, donde acabó su carrera en 2001.

Con la selección rumana lideró a la generación de oro de Rumanía, disputó tres Copas del Mundo (1990, 1994 y 1998) y tres Eurocopas (1984, 1996 y 2000) y es además el máximo goleador histórico del combinado nacional, con 35 tantos.

En 2003 fue distinguido como el mejor futbolista rumano de los últimos 50 años.

Su llegada al banquillo nacional se produce tras la repentina muerte de Mircea Lucescu, a quien Hagi definió como "más que un entrenador, un padre" y una figura clave en su formación.

Lucescu fue hospitalizado el 29 de marzo tras desplomarse durante una reunión técnica previa a un entrenamiento, poco después de que Rumanía quedara eliminada en la clasificación para el Mundial de 2026 tras perder 0-1 ante Turquía, y falleció por problemas cardíacos el 7 de abril a los 80 años.