La Copa del Rey declara el estado de felicidad colectiva en San Sebastián

Imagen sin descripción

San Sebastián (España), 20 abr (EFE).- La exhibición de la Copa del Rey desde la balconada del Ayuntamiento por los jugadores de la Real Sociedad declaró este lunes el estado de felicidad colectiva en San Sebastián, una situación anímica en la que la afición donostiarra entró el sábado con la victoria ante el Atlético de Madrid y que alcanzó el éxtasis con el recibimiento a la plantilla en los jardines de Alderdi Eder.

El mismo lugar en el que el histórico equipo ganador de las dos ligas españolas de los años 80 recibió el homenaje de media Gipuzkoa volvió a ser escenario, más de cuarenta años después, de la comunión entre los jugadores realistas y la afición 'txuri urdin' que abarrotó el mítico enclave donostiarra, situado entre la bahía de La Concha y la casa consistorial.

El momento de mayor euforia llegó pasadas las siete y media de la tarde, cuando el capitán realista, Mikel Oyarzabal, con la Copa del Rey en sus manos, salió al balcón del Ayuntamiento, entre el clamor de miles de personas, para ofrecer el trofeo a la marea blanquiazul que desbordaba Alderdi Eder.

Oyarzabal agradeció a los asistentes el apoyo, interrumpido por los gritos de los aficionados que pedían para él el 'balón de oro' y a los que recordó que esta celebración también lo es para festejar la copa ganada hace cinco años y que no se pudo celebrar en la calle por las restricciones del covid-19.

A continuación intervino el entrenador, Pellegrino Matarazzo, quien se metió aún más en el bolsillo a la afición guipuzcoana al atreverse con un discurso en euskera para celebrar "este camino" que, según dijo, están "haciendo todos juntos" y en el que "esto no es más que el principio".

El portero Unai Marrero, el delantero islandés Orri Óskarsson, el futbolista riojano Pablo Marín y el defensa Aritz Elustondo también fueron protagonistas en la balconada, antes de que toda la plantilla bajara al estrado blanquiazul instalado a pie de calle en la terraza del Ayuntamiento.

En ese lugar todos los futbolistas, junto a los asistentes, cantaron el tradicional 'We are the champions' y el 'Freed fron Desire', para sumarse luego a un multitudinario 'Dale Cavese' con el que la afición realista celebra de espaldas los goles de su equipo.

Pero la fiesta había comenzado más de una hora antes con los cánticos, bufandas al viento, banderas y camisetas 'txuri urdin' que acompañaron el recorrido del autobús descapotable que transportó a los futbolistas hasta el consistorio.

Durante el recorrido, los jugadores recibieron innumerables muestras de afecto mientras mostraban a los seguidores realistas la Copa del Rey conseguida en Sevilla ante el Atlético de Madrid.

Una vez en el Ayuntamiento, al que llegaron entre las notas del himno de la Real y tras un 'aurresku' (danza tradicional vasca) de honor, todos participaron en una recepción oficial en el interior del consistorio.

Tras la ofrenda simbólica de la Copa a la afición, hubo una celebración colectiva favorecida por una espectacular tarde primaveral.

El punto final lo puso Matarazzo, quien, en sus primeras palabras en castellano, anunció su intención de "batir un récord mundial" al izar la Copa del Rey desde sus casi dos metros de altura. Algo que, en su opinión, nadie había logrado hasta ahora.

El canto conjunto del 'Txoria txori' de Mikel Laboa puso el colofón a los festejos de una afición txuri urdin necesitada de una celebración 'al cuadrado', tras no haber podido festejar en la calle el título de Copa de la temporada 2019-20, disputada en 2021 sin público también en La Cartuja por las restricciones de la pandemia de covid-19.