El córdigo disciplinario de la Real Federación Española de Fúrbol (RFEF) establece que una agresión a un rival puede conllevar una sanción de 4 a 12 partidos si no causa lesión, mientras que en caso contrario el castigo aumenta a entre 6 y 15 partidos.
La brutal agresión de Andrada se produjo en el descuento del encuentro, con el Huesca con ventaja en el marcador 1-0, y después de que el colegiado Arcediano Monescillo decidiera la expulsión del jugador del Zaragoza Tasende. El portero fue a protestar y, en un cruce con Pulido, empujó al defensa y vio la segunda amarilla que le costó la expulsión.
Los jugadores de ambos equipos se enfrentaron sobre el césped y fue entonces cuando el portero argentino perdió lo papeles y le propinó un puñetazo en la cara que le derribó "al suelo" y le causó "un hematoma en el pómulo izquierdo", según recoge el acta arbitral.
El entrenador del Real Zaragoza, David Navarro, quiso "pedir disculpas; no tiene excusa lo que ha pasado" nada más terminar el encuentro, mientras que el club "condenó rotundamente lo sucedido en esa acción que ha manchado de manera inaceptable un partido de fútbol de especial trascendencia para nuestra región, algo que resulta inadmisible".
Respecto a Andrada, el club señaló que "analizará los hechos acaecidos y tomará las medidas disciplinarias pertinentes", minetras que el guardameta declaró estar "muy arrepentido", en un vídeo a través de las redes sociales del club.
"No lo volvería a hacer porque una persona pública y un profesional con muchos años de carrera", siguió. También se disculpó con Pulido y afirmó que son "colegas" y que se desconectó "en ese momento". "Si quieren que vaya a hablar para dar explicaciones, iré", concluyó.
El arquero argentino, de 35 años, llegó al club zaragozano cedido por el CF Monterrey (Rayados) para la temporada en septiembre de 2025 hasta junio próximo, por lo que la sanción podría dejar en el aire su futuro inmediato. .
"Agredir a otro/a sin causar lesión, ponderándose como factor determinante del elemento doloso, necesario en esta infracción, (...) se sancionará con supensión de 4 a 12 partidos", indica el artículo 103.1 del Código Disciplinario de julio de 2026 y ratificado el 3 de marzo de 2026 de la RFEF.
En el caso de que la lesión determinara la baja del ofendido, la suspensión sería de 6 a 15 partidos, según el artículo 103.2.
Sin embargo, en el Artículo 10 de circunstancias atenuantes de la responsabilidad figuran el arrepentimiento espontáneo; la de haber precedido, inmediatamente a la infracción, una provocación suficiente o la de no haber sido sancionado/a con anterioridad en el transcurso de la vida deportiva.
La sanción, que podría conocerse mañana, martes, dependerá así de varios factores, pero dada la brutalidad de la agresión se espera que sea ejemplar.
Y entre los paralelismos más evidentes figuran los 11 partidos de suspensión lal exguardameta y entrenador argentino Germán el "Mono" Burgos por el puñetazo a Óscar Serrano en un Mallorca-Espanyol en 1999.
