Golpe al proyecto Nagelsmann

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Redacción deportes, 30 jun (EFE).- Como en sus últimos tres Mundiales, Alemania se fue del torneo del que ha sido cuatro veces campeona, la última en 2014, entre la decepción, doblegada en los penaltis y lejos de la cima; otro golpe para ‘Die Mannschaft’ y aún más para el proyecto de Julian Nagelsmann, cuya continuidad está pendiente de la decisión de la Federación Alemana de Fútbol (DFB).

“No soy alguien que salga corriendo. Estoy preparado si la DFB así lo quiere, aunque quizá no haya mucha gente que se alegraría si continúo. Si no se quiere eso, tienen que decírmelo”, expuso el entrenador, que apuntó que Bernd Neuendorf -presidente de la DFB-, Rudi Völler, director de selecciones, y Andreas Rettig, director deportivo, “tienen carácter y no tomarán una decisión a la ligera”.

“Todo el mundo sabe cómo soy como entrenador y qué defiendo. Sé cómo funciona el fútbol. Desde hace bastante tiempo ocurre que hacemos torneos así. Hay algunas cosas que hay que cambiar de manera fundamental”, proclamó también el técnico, cuyo equipo retornó de noche a su campo base en Winston Sallem.

Su contrato, renovado en 2025 hasta 2028, cuando todas las partes entendieron de forma inequívoca que era el técnico idóneo, también el camino correcto hacia este Mundial 2026 y más allá, hasta la Eurocopa que se jugará en dos años en el Reino Unido, está ahí, pero también los contrastes de un equipo que apuntó alto y se fue sin nada.

“Me gustaría seguir, sí”, proclamó abiertamente Nagelsmann justo después de la derrota, sin saber si la Federación Alemana de Fútbol mantiene la confianza en él, como expresa su vínculo hasta 2028, o rebusca un revulsivo, otro cambio, como ya ocurrió con Hansi Flick tras Catar 2022.

“Todos estamos decepcionados, esperábamos más y había más en el equipo. Éramos optimistas y teníamos un gran espíritu de equipo. El equipo luchó hasta el final. Ahora me he quedado un poco sin palabras. Si te quedas con los últimos tres Mundiales (los dos anteriores eliminado en la fase de grupos y ahora en dieciseisavos), es difícil de soportar para un país de fútbol como Alemania”, analizó Voeller.

“Tenemos que asumir la responsabilidad de esto. Los jugadores que estábamos en el campo la hemos fastidiado. No fue el entrenador, ni los medios, ni el árbitro, ni siquiera el rival, sino nosotros solos”, advirtió Joshua Kimmich, el capitán de un vestuario hundido, cuyas expectativas se vinieron abajo. Es tiempo de autocrítica y reflexión en la selección.

Favorita ante Paraguay, a Alemania no le bastaron ni su 61 por ciento de posesión; ni sus 21 remates, seis de ellos entre los tres palos; ni los goles de Kai Havertz y Jonathan Tah, este último anulado por una falta de Waldemar Anton sobre el portero Orlando Gill; ni sus 755 pases; ni sus 51 centros al área; ni sus 16 saques de esquina...

Hasta los penaltis, esquivos para Alemania. Todo empezó mal, cuando un futbolista de la fiabilidad de Kai Havertz desde los once metros no logró superar al guardameta rival, mano izquierda en alto para negarle la transformación. Sí marcaron Joshua Kimmich y Jamal Musiala después. Y falló Nico Woltemade.

“Analicé a cada jugador, cada aspecto, cada detalle y gracias a Dios pude tapar dos penaltis, que fueron fundamentales para la clasificación”, expresó Orlando Gill, el héroe inequívoco del partido para Paraguay, el muro en el que estrelló de nuevo Alemania todas las ilusiones que había generado con su renovación para la Eurocopa 2024, con sus triunfos 7-1 ante Curazao y 2-1 contra Costa de Marfil y con las once victorias seguidas que acumuló hasta la derrota en la tercera jornada con Ecuador (2-1), cuando era primero de grupo sin la más mínima duda.

En la tanda de este lunes, contra las cuerdas, dos penaltis abajo en Boston, el conjunto germano resurgió de la nada, porque Toni Sanabria erró su penalti y Manuel Neuer detuvo otro a Valbuena. Otra oportunidad para Alemania. Sintió de nuevo la vida en Estados Unidos, México y Canadá 2026, con unas posibilidades que parecían agotadas unos segundos antes. El reinicio para el conjunto germano. Ni siquiera así sorteó la eliminación.

Entonces se encaminó hacia el balón el central Jonathan Tah, el “nuevo jefe” de la defensa alemana, que golpeó fatal el balón, demasiado alto, por encima del larguero. Después, Canale sentenció. Adiós de Alemania al Mundial 2026.

¿Otro fin de ciclo? Sí para Manuel Neuer, que, a sus 40 años, ya pondrá punto final, esta vez definitivo, a su carrera en la selección de Alemania.

Es el único superviviente de aquel equipo que conquistó al mundo en Brasil 2014. Para los demás, aún hay recorrido suficiente como para estar en la próxima Eurocopa e incluso en el próximo Mundial en España, Portugal y Marruecos dentro de cuatro años. Joshua Kimmich tendrá 35 años en 2030.

Salvo Antonio Rudiger, que ya tiene 33, Pascal Gross, con 35, o el portero Olivier Baumann, con 36, además de Neuer, todos están en edad en continuar la ruta hacia la Eurocopa 2028 y el Mundial 2030. Nico Schlotterbeck tiene 26 años, Jonathan Tah suma 30, Jamal Musiala, Nathaniel Brown o Florian Wirtz sólo 23, Aleksandar Pavlovic 22, Félix Nmecha 25, Kai Havertz 27, Leroy Sané 30, Deniz Undav 29… EFE