"Junto Football Supporters Europe exigimos a la FIFA que detenga sus planes de vender el Mundial. Pedimos a la RFEF y al Gobierno, como anfitriones del próximo Mundial masculino que se opongan a este proyecto como lo están haciendo otras federaciones, gobiernos y la Comisión Europea", afirmó en un mensaje en redes sociales.
La FASFE incluyó en el mismo la afirmación hecha por el colectivo de aficionados europeos de que "La Copa del Mundo es parte del patrimonio compartido del fútbol, no un producto para vender a inversores privados".
"FIFA debe dejar de priorizar los intereses comerciales por encima de los aficionados y del propio juego", añadió el colectivo, que mostró su oposición, igual que la mayoría de colectivos del fútbol europeo encabezados por la UEFA, los clubes (EFC y UEC) y el colectivo de ligas.
