El boicot al presidente del Rayo marca el partido con el Alavés de la Liga española

Imagen sin descripción

Madrid, 19 ago (EFE).- La Liga española desestimó este miércoles la solicitud de aplazamiento presentada por el Rayo Vallecano de su encuentro frente al Alavés, en medio del conflicto por el cierre de su estadio por "graves deficiencias de seguridad en el campo" y mientras las peñas de aficionados mantienen su llamamiento a no acudir al encuentro en un estadio ajeno.

La decisión de mantener el encuentro, ya que "no concurre una causa reglamentaria, de fuerza mayor ni una disposición de autoridad competente que imposibilite la disputa del partido en el día fijado", mantiene la celebración del duelo este jueves a las 19.00 GMT en el estadio del Leganés (Segunda División), Butarque, un espacio "alternativo designado por el propio Rayo Vallecano específicamente para dicho partido".

Apenas medio centenar de hinchas se acercó este miércoles a primera hora a las taquillas del Estadio de Vallecas para recoger las entradas para encuentro de la segunda jornada de LaLiga EA Sports (Primera División del fútbol español), donde los aficionados aseguraban tener "la moral por los suelos".

El Rayo, que ha puesto a disposición de sus abonados entradas de categoría similar a la de su abono para el encuentro, había solicitado formalmente su aplazamiento al considerar que no poder jugar en Vallecas suponía "un grave perjuicio" para el club y su afición.

La escasa afluencia a las taquillas registrada a primera hora tuvo lugar tras el mensaje lanzado por la Plataforma ADRV, que engloba a la mayoría de las peñas del Rayo, y el grupo de aficionados más radicales del club, Bukaneros, para que la afición no acuda a Butarque.

Ambas organizaciones han acusado al presidente del Rayo, Raúl Martín Presa, de "llevar a la ruina al club" y han reclamado a los aficionados que dejen vacío Butarque. La Plataforma ADRV también ha reivindicado la devolución del importe correspondiente a los partidos que el equipo no pueda disputar en Vallecas y ha criticado la "dejadez institucional", el "apagón informativo" y el "total abandono de sus abonados".

Entre los aficionados que sí acudieron esta mañana a retirar sus localidades, las posiciones son diversas. Uno de ellos, abonado desde hace alrededor de diez temporadas, lamentó a EFE una situación que considera "una pena" y aseguró que el presidente "está consiguiendo poco a poco destrozar el club", aunque destacó el rendimiento deportivo del equipo en los últimos años.

Mientras que otro confirmó que tiene previsto asistir al Rayo-Alavés en Butarque, pero añadió que los aficionados tienen la "moral por los suelos" por la gestión de la presidencia y reclamó la salida de Presa, aunque quiso separar la situación institucional del rendimiento del equipo: "Los jugadores no tienen la culpa", señaló.

Esta situación llega después de que la Comunidad de Madrid (Gobierno regional), propietaria del Estadio de Vallecas, mantuviera las medidas cautelares que impiden utilizar el recinto por las deficiencias de seguridad detectadas.