El entrenador franjeado recordó el bache futbolístico que atravesó el jugador y cómo gestionaron su regreso al once inicial. Sin guardarse nada, el estratega argentino detalló la charla previa que mantuvo con el defensor. “Es parte de nuestra satisfacción lo de Aníbal. Aníbal, lo pasó mal, todos lo saben; le tocó hacer un partido muy malo y lo digo así, abiertamente, porque él lo reconoce y él lo manifiesta. Entonces yo le dije: ‘Aníbal, va a llegar otra posibilidad, paciencia. Ahora, cuando llegue, no hay margen; no hay margen, es todo o todo’. Y así lo hizo, así lo hizo. Es el Aníbal que pretendemos: el que nos da todo en cada jugada. Así tenga que irse a los 60 o 70 minutos, da igual; el tema es que, a cada uno de los que le toca, no queremos que se guarde nada”.
El lateral izquierdo venía siendo muy cuestionado, sobre todo luego de su última aparición, que se dio en la quinta fecha ante Rubio Ñu. En aquel encuentro, el ecuatoriano ingresó en la etapa complementaria tomando el relevo del lesionado Alan “Coyote” Rodríguez, pero su actuación quedó marcada por un penal infantil. En aquella ocasión, el portero Gastón Olveira terminó salvando el invicto franjeado en tiempo de descuento, tapando la ejecución de Cardozo Lucena.
A partir de ese error, el ecuatoriano quedó relegado. A pesar de la indisponibilidad del titular “Coyote”, el cuerpo técnico se vio obligado a buscar otra alternativa táctica: mover a Mateo Gamarra a la banda, abandonando su puesto de zaguero central, que abrió la vacante para Bryan Bentaberry para los “partidos calientes”, tales como el superclásico ante Cerro Porteño y el clásico “blanco y negro” frente a Libertad, en los que el franjeado logró salir victorioso.
Sin embargo, el partido de ayer fue el escenario ideal para su redención. Con una base alternativa en el equipo, Aníbal Chalá recuperó un lugar en el esquema y el compromiso que el técnico le exigía. El esfuerzo tuvo su recompensa emocional: tras completar una actuación en el Este, el lateral se retiró del campo aplaudido por la hinchada al ser sustituido, cerrando así un capítulo difícil y reafirmando que, en este Olimpia puntero, nadie puede guardarse nada.
