Al ser consultado sobre si el once que logró la clasificación es finalmente su equipo base, el DT fue cauto y resaltó la planificación previa. “Imagínense que nosotros habíamos hecho muchos cambios para el partido contra Ameliano, teniendo en cuenta que le dábamos una importancia muy grande al partido de ayer y tratamos de guardar al que creíamos que podía ser el mejor equipo. Cuando uno piensa en el mejor equipo, se acerca al titular. Ahora, esto no quiere decir que no pueda ir variando partido tras partido. Ustedes habrán visto que, por un montón de distintos motivos, nos tocó ir cambiando todos los partidos; todavía no pudimos repetir un mismo equipo. Y probablemente sigamos sin repetir equipo”.
El valor de la competencia internacional
La clasificación no solo es un respiro económico, sino una oportunidad de gestión para el cuerpo técnico, que ahora tendrá un calendario más cargado para dar rodaje a todo el plantel. “Afecta para bien, afecta para bien, porque entendemos que tenemos un plantel muy amplio con jugadores que están todos a la altura; lo vienen demostrando partido tras partido —se lo dije a los jugadores antes—: uno de los motivos por el cual había que hacer ese gran esfuerzo de sacar el partido adelante, tenía que ver con que iban a ser generosos con los compañeros que menos minutos venían teniendo. Porque con estos seis partidos, seguramente la participación de todos va a ser más importante y más fluida, sobre todo en cantidad de minutos”.
“Sin un buen grupo no hay objetivo”
Uno de los puntos más altos de la era “Vitamina” sido la unión del vestuario. El entrenador fue consultado sobre si tuvo que trabajar ese aspecto o si era algo que el plantel ya tenía “guardado”. “Seguramente lo tenían y lo tenían medio escondido, medio guardado. Es mostrarles que desde la generosidad deportiva aparecen los equipos, aparecen los buenos grupos. Yo les dije a los muchachos que, si no hay un buen grupo, lo más probable es que no se logre el objetivo. O quizás lo podrán lograr: a lo mejor no haya un buen grupo en el Real Madrid, Barcelona, Manchester City o Liverpool, pero bueno, a ellos les sobra jerarquía”.
Para el técnico argentino, la diferencia en el fútbol sudamericano radica en la solidaridad dentro del campo: “A los equipos más terrenales, me parece que lo que los hace diferentes y los hace grandes son los buenos grupos. Y lograr justamente esto, ¿no es cierto?: que el que está afuera quiera que el equipo gane. Que entiendan que no se van a ganar un lugar en el equipo porque el equipo pierda. Se lo van a ganar entrenándose bien, dando lo mejor, respaldando al compañero, sacrificándose, siendo generosos y no dando una pelota por perdida. Si un jugador da un mal paso o un pase largo, yo quiero que la corran hasta el final, no que le levanten la mano como mostrándole a la gente que el pase fue malo. Entonces, desde esos lugares me parece que se pueden construir cosas buenas y creo que, de alguna manera, el jugador lo está entendiendo. El jugador de Olimpia lo está entendiendo”.
Fútbol desde la simpleza
Finalmente, en conductor decano explicó cómo logra que las rotaciones funcionen sin que el rendimiento colectivo se resienta, apostando por conceptos claros y directos: “Creo que lo más importante es que tenemos buenos jugadores, y entiendo el fútbol desde la simpleza. Yo no le busco demasiadas vueltas: hay algunas maneras de atacar y algunas otras maneras de defender; entonces, creo que al jugador no le cuesta demasiado entender lo que pretendemos y lo que le pido a cada uno en su posición. Cada jugador tiene algunas responsabilidades defensivas que tienen que ver con el orden y con el posicionamiento —algo súper básico— y después, a la hora de jugar, bueno, buscar sociedades. Que cada jugador, cuando tenga la pelota, tenga opciones; que tenga por lo menos un mínimo de dos o tres opciones y después, ojalá que él encuentre la mejor”.
Para cerrar, subrayó la importancia de la inteligencia del futbolista para resolver dentro de la cancha: “Ahí ya dependerá mucho del futbolista: a veces la va a encontrar y otras veces buscará una opción que no era la indicada, pero yo sí quiero que cada jugador siempre tenga variantes. Cuando uno tiene jugadores inteligentes y las indicaciones son medianamente básicas, yo creo que las cosas funcionan”.
