"Fue un buen día para nosotros, trabajamos duro para preparar el final de la etapa, ya que era propicio para Lutsenko. En los últimos cinco kilómetros hubo ataques, pero finalmente llegamos todos juntos. En un esprint no soy tan rápido, así que intenté quedarme delante y no perder tiempo", señaló en meta el ciclista vasco.
Para Izagirre, la jornada del sábado tendrá la dificultad del recorrido y el control estratégico, empezando por el control de las escapadas.
"El sábado será otra etapa difícil, especialmente al principio, ya que no será fácil de controlar. Hay algunos rivales no tan lejos en la general que pueden intentar irse en la escapada, así que tenemos que estar preparados para cualquier cosa. Y luego, en la última subida, tienes que dar todo lo que tienes. Mis piernas están bien y me siento en condiciones para las etapas decisivas, así que estoy contento con cómo van las cosas", concluyó Izagirre.
