"Las sensaciones han sido buenas, pero tampoco las mejores, de salida iba un poco atascado, y al final me faltó el 'punch' que suelo tener", dijo el ciclista de Alcantarilla (Murcia).
Cuando se desataron las hostilidades en la subida a Picón Blanco, Soto no pudo responder a sus compañeros de fuga, sobre todo al golpe inicial del estadounidense Dombrowski.
"A mi ritmo iba bien y traté de asegurar en todo momento, comer bien e hidratar para afrontar el Picón Blanco. Lo hice así, pero fue difícil aguantar todo el día con el aire de cara", explicó.
El pelotón dio tregua a los hombres en fuga, lo que permitió a Soto incluso soñar con la camiseta roja.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
"Nos dejaron una buena renta, y luego se acercaron. Subiendo hubo cambios de ritmo al principio, pero yo fui a mi ritmo, luego pasé a 4 de la fuga. A 700 metros me cogió el pelotón. El quinto puesto me hubiera sabido muy bien, y vestirme de rojo hubiera sido lo más. La afición vasca me ayudó al final, cuando veía la marea naranja me animaba".
