Rahm, que compartió grupo con el austríaco Bernd Wiesberger, miembro también del equipo europeo de la Ryder Cup de Wisconsin, y con el francés Víctor Pérez, sintió desde el primer momento el calor del público madrileño, que lo animó para concluir la primera jornada con un registro de -8, "una marca que hubiera firmado antes de empezar", según dijo al acabar su participación en la primera jornada.
El golfista vasco completó un buen concurso y solo hizo un golpe más en un hoyo, en el 18. En siete realizó un golpe menos, en nueve los igualó y solo en uno, en el 14, hizo dos menos, logrando un 'eagle'.
Con los 63 golpes, Rahm volvió a igualar su propio récord que tenía en el campo madrileño desde 2019 y que le emparentó en esa marca con el español Severiano Ballesteros, el argentino Eduardo Romero y el noruego Kristian Krogh Johanessen.
Jon Rahm afronta la cita como defensor de los títulos obtenidos en 2018 y 2019 y con el objetivo de igualar los tres títulos del legendario Severiano Ballesteros, que consiguió la victoria en 1981, 1985 y 1995.
La sesión matutina la lideró el inglés Ross McGowan, que concluyó su participación en la jornada inaugural con 61 (-10), un registro superior al de Rahm y que le hizo establecer el nuevo récord de golpes en la historia del campo madrileño.
