"Fue más difícil de lo que esperábamos. Sabía que era un día realmente difícil de controlar. Tuve la suerte de tomármelo con calma ayer y estaba concentrado para estar ahí para Primoz Roglic en el final. Creo que no tuvo sus mejores piernas, así que dependía de mí luchar en la última subida y llevarlo a la línea lo suficientemente cerca de Yates", explicó el belga.
Gracias a su trabajo, Yates no pudo pasar de una ventaja de 25 segundos en su camino hacia Niza.
"Por supuesto que sabíamos que estábamos perdiendo tiempo en la subida, pero en la última parte con el viento en contra estabilizamos en torno a los 25 segundos. No tomamos demasiados riesgos en la primera parte de la bajada y luego cerca de Niza fuimos a fondo. Todavía estábamos pensando en ganar la etapa, pero no llegamos", destacó.
Wout Van Aert tuvo el premio de conquistar el maillot verde por puntos.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
"Lo gané en Dauphine y Tirreno-Adriatico y ahora Paris-Nice. Quizás este verano intentaremos ganarlo en el Tour. Ha sido un día muy duro, como los siete anteriores, así que intentaremos recuperarnos y estar preparados para el primer monumento, la Milán San Remo”, aseguró.
