"He ido a tope y lo he dado todo. Me sentí bien, pero seguro que no era el más fuerte en el grupo de cabeza. Cuando empezaron los ataques tuve que cerrar la brecha varias veces y eso me dolió mucho, pero creo que hice un final perfecto. Ya vi que Tiesj Benoot estaba fuerte y merece ser segundo también", explicó en meta el ganador.
Una fuga que resultó definitiva por la calidad de los corredores que la componían, ya que además de Van der Poel y Benoot, allí estaban Campenaerts, Tom Pidcock, Stefan Kung, Ben Turner... un grupo que hizo inútil los esfuerzos de Pogacar de poder luchar por la victoria.
"Nos fuimos en la cota de Berg Ten Houte y la cooperación fue muy buena. Todos éramos corredores muy fuertes y era casi imposible atraparnos", concluyó.
