“Empecé bien la carrera y me sentí bien en la primera semana, pero en la última semana me ha faltado mi potencia normal y simplemente no he tenido las piernas que normalmente tendría. Los compañeros han trabajado muy duro para mí, así que quiero agradecérselo”, explicó en declaraciones que ha facilitado su equipo.
Nizzolo se sintió “decepcionado por dejar” el Giro de Italia, una de sus “carreras favoritas”.
Tampoco han tomado la salida en Santena el neerlandés Cees Bol (DSM), que abandonó el día después de que lo hiciera su líder de equipo, el francés Romain Bardet, ni el alemán Alexander Krieger, del Alpecin-Fenix, por problemas estomacales.
