Al igual que ya ocurrió en las dos últimas finales mundialistas el conjunto brasileño volvió a verse superado por una Polonia que peleará este domingo por su cuarta corona universal, la tercera de manera consecutiva, ante Italia, que derrotó por un claro 3-0 (25-21, 25-22 y 25-21) a Eslovenia en la segunda de las semifinales.
Y eso que el gigante sudamericano, campeón del mundo en los años 2002, 2006 y 2010, pareció en disposición de aguar la fiesta a los más de 9.000 espectadores que abarrotaron el Spodek Arena de Katowice, tras imponerse en la primera manga por un ajustadísimo 23-25.
Pero la capacidad de remate del opuesto y capitán polaco Bartosz Kurek, máximo realizador del partido con 24 puntos, así como de Kamil Semenuk, autor de 23, permitieron a Polonia dar la vuelta al marcador (2-1), tras alzarse con los dos siguientes sets por 25-18 y 25-20.
Un oscuro panorama para Brasil, que logró forzar la quinta y definitiva manga, tras imponerse, gracias a un sensacional trabajo de Lucarelli en la red, en el cuarto set por 21-25.
Triunfo que los de Renan dal Zotto no pudieron repetir en la manga final, en la que Polonia selló definitivamente su pase a la final tras imponerse por 15-12, que condenó a Brasil con tener que conformarse con luchar por la medalla de bronce.
Muchos menos problemas tuvo Italia, que volverá a pelear 24 años después por la medalla de oro en un Mundial, tras imponerse este sábado por un claro 3-0 (25-21, 25-22 y 25-21) a Eslovenia.
