"Ha sido un día muy especial. Mi abuelo murió la semana pasada. Tenía una buena vinculación con él. Me enseño muchas cosas de la vida y quería devolvérselo", destacó Bou mientras celebraba su éxito.
La clave para revolucionar la general fue la labor de equipo, y una mentalidad que caracteriza al Cannondale VAS Arabay.
"El gran trabajo de todos ha sido clave para sacar el milagro de hoy. Había que demostrar cosas, asumir riesgos y así fue, todo salió perfecto. Quisimos marcar do estrategias con Herrero y conmigo, y la mía salió bien. A Konny Looser había que tenerlo muy presente y se trabajó duro", explicó.
Boue comentó el momento en el que consolidó la fuga en solitario, poco después de pasar las dunas en cabeza.
"En el Kilómetro 45 puse otro ritmo y mantuve los watios. En toda la carrera he tenido presente a mi abuelo, quien me dio ese plus de motivación. Esto ya va para él", dijo.
"No ha sido un milagro, somos cabezones y un equipo unido es determinante. Somos una piña y si no estamos unidos esto no funciona. Somos un equipo sólido y este año se ha demostrado".
Ahora, terminó Bou, "hay que descansar y pensar en la etapa de mañana. He dado un buen paso, pero queda el remate. Vamos a intentarlo".
