“El del Granada es un buen proyecto. Estoy muy contento de estar aquí, feliz tanto yo como mi familia”, comentó este martes Reinier en su presentación.
El brasileño, de 22 años y que llega cedido por una temporada, tiene claro que debe “demostrar” su “calidad” y se mostró satisfecho por la “confianza” que le ha dado “el entrenador” del equipo, Guille Abascal.
“Vengo para ayudar a que el equipo consiga su objetivo principal. Van a ayudarme un montón los técnicos y quiero recuperar mi mejor versión y ayudar al equipo”, explicó.
“Tengo que trabajar mucho para ayudar al equipo y dejar contenta a la afición”, indicó el jugador, cuya propiedad sigue perteneciendo al Real Madrid.
“El entrenador me ha pedido que tenga la pelota y que sea un jugador decisivo. Me ha dado confianza”, comentó un Reinier que pidió a los suyos “seguir trabajando” tras empezar la liga con dos derrotas en casa.
El brasileño quiso “agradecer a todos por la recepción” ya que “el equipo es como una familia”, y agregó que tuvo “una recepción perfecta” y que se siente “en casa”.
“Me gusta jugar de mediapunta, también puedo jugar por izquierda y derecha. Estoy preparado para jugar donde quiera el entrenador”, dijo sobre su posición ideal en el campo.
El director deportivo del Granada, el italiano Matteo Tognozzi, calificó a Reinier como “un último fichaje perfecto” porque es “muy técnico” y tiene “creatividad y personalidad en el juego”, y añadió que va a dar al granadinismo “muchas alegrías”.
