Mentalidad y ataque, las claves del hito de Portugal en el Mundial, según su seleccionador

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Lisboa, 4 feb (EFE).- La mentalidad y el ataque han sido las claves para que la selección de balonmano de Portugal haya obtenido un resultado histórico en un Mundial, el de Croacia, Dinamarca y Noruega, en el que alcanzó la cuarta posición, explicó este martes a EFE el seleccionador nacional, Paulo Pereira.

Tras llegar la noche del lunes a Lisboa, Pereira, de 59 años y que lleva al frente de la selección desde 2016, afirmó este martes que no se trata de un éxito "aislado", sino de una "progresión".

"Tuvimos la primera clasificación en 2018 y nos clasificamos para el Europeo de 2020 después de estar fuera 14 años. También nos clasificamos para el Mundial de 2021 después de estar fuera 18 años. Y desde entonces nunca más salimos, hemos hecho siete competiciones seguidas, entre tres europeos, tres mundiales y dos Juegos Olímpicos", subrayó el técnico.

El sueño portugués de lograr una medalla quedó frustrado el domingo por una parada en los últimos segundos del francés Charles Bolzinger, que permitió a su país colgarse el bronce en el Mundial tras imponerse por 35-34 a Portugal en el partido por el tercer puesto.

Este resultado dejó sin premio la sensacional actuación del conjunto luso, que ha roto el 'techo de cristal' y se ha instalado definitivamente ente la élite mundial.

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En opinión de Pereira, para llegar aquí ha sido fundamental "el cambio de mentalidad". "Creo que antes nos sentíamos pequeños antes de hacerlo, y ahora creo que nos sentimos grandes antes de hacerlo", resumió.

"Ahora peleamos y jugamos contra cualquier selección en el mundo y podemos ganar o perder -continuó-. Antes la derrota ya era anticipada, la gente iba a jugar y sabía que lo más probable era perder".

Para el entrenador de Amarante, cerca de Oporto (norte de Portugal), el punto de inflexión se remonta a algo antes del Europeo de 2020 en Noruega, cuando se clasificaron ganando a Lituania y, especialmente, venciendo en casa a Francia.

"El momento en que ganamos a Francia en 2019 puede ser cuando empezamos a creer que era posible hacerlo bien. La preparación psicológica es muy importante", afirmó Pereira, quien destacó que la selección cuenta con jugadores de mucha calidad y que la cuestión era mejorar el proceso de preparación de los partidos.

Y es que los balonmanistas lusos han ido creciendo en "ambientes competitivos de alta exigencia", al tener clubes en el país, como el Oporto o el Benfica, que están "permanentemente" compitiendo en Europa, lo que hace que tengan más experiencia de alto nivel y afronten de forma constante problemas en el juego.

"Cuando nos llegan a las manos ya vienen con el ritmo necesario para continuar compitiendo a otro nivel", señaló Pereira, que como seleccionador nacional siempre ha intentado buscar "soluciones que estén lo más posible conectadas con la relación que hay entre los jugadores en sus clubes".

Entre 2017 y 2019, tenían un gran número de jugadores del Oporto y ahora hay una mezcla, en la que hay también balonmanistas del Sporting.

De cara a este Mundial, ha explotado la relación ya existente entre los jugadores en sus clubes y ha potenciado el ataque, hasta el punto de que Portugal ha sido uno de los equipos con más goles.

"No cambiamos mucho la forma de jugar, aunque a veces nos cuesta mantenernos un poquito más en el ataque, porque finalizamos muy rápido para lo bueno y para lo malo", indicó el entrenador.

En la defensa, la búsqueda ha sido continua para encontrar soluciones que resolvieran los problemas que los equipos rivales les planteaban.

Dos portugueses, Martim Costa y Vítor Iturriza, están dentro del siete ideal del Mundial y Francisco Costa ha sido escogido como el mejor jugador joven del torneo.

El siguiente objetivo es la clasificación para el próximo Europeo, con dos partidos contra Polonia.