"No, ese no era el plan. Ya iba muy rápido antes de ataca en La Redoute. Vi a algunos equipos con pocos hombres. Quería probar mis piernas y ver si tenía un hueco en la cima. Ahí decidí si continuaba o no, y perseveré, porque yo también tenía buenas piernas. Pude aguantar hasta el final", explicó el campeón del mundo.
Pogacar mostró su extrañeza por no haber visto a Remco Evenepoel en la hora de la verdad, cuando la batalla era previsible.
"No sé dónde estaba. Su equipo controlaba el pelotón primero y siempre estaba al frente. Después de eso, desaparecieron todos juntos. No sé por qué lo hicieron. Pensé que quizá querían protegerse para La Redoute, pero no lo vi cerca y eso me motivó a intentarlo", explicó.
Pogacar logró su noveno monumento, y deshizo el empate a dos Liejas que tenía con Evenepoel.
"Es fantástico poder terminar la primera parte de la temporada. Todo ha sido ha sido perfecto hasta ahora. Sí, estoy contento. Y feliz de volver a casa", concluyó.
