"Teníamos nuestro propio plan, pero Visma empezó a ir a toda velocidad en la subida a Saxonnex. Antes de la salida no sabía si conocía esta subida, pero sin duda me trajo buenos recuerdos.El equipo estuvo superfuerte hoy, con Pavel Sivakov y Johnnie Narváez, pero todo el equipo en realidad estuvo fantástico, y al final me sentí bien y pude ganar la etapa y ponerme el maillot amarillo", comentó Pogacar en meta.
Tras superar las primeras dificultades del día, aguardaba un final con dos puertos de segunda encadenados en los que Pogacar marcó la diferencia con un ataque que nadie pudo responder.
"Decidimos atacar desde abajo de la subida, la parte más empinada, y nos comprometimos hasta el final. No teníamos nada que perder. Era un día caluroso y duro, y tenía que darme prisa para ver la etapa de Urška Žigart en el Tour de Suiza, así que llegué justo a tiempo. Todo fue bien", concluyó.
