Vonn quiere competir en el descenso y el 'súper', a pesar de sufrir rotura de ligamento

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Milán (Italia), 3 feb (EFE).- La estadounidense Lindsey Vonn, una de las más grandes figuras de toda la historia del esquí alpino, que se lesionó el pasado viernes al caerse en el descenso de la Copa del Mundo de Crans Montana (Suiza) -una prueba que acabaría siendo suspendida a causa del mal tiempo-, anunció este martes que, a pesar de sufrir rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, quiere competir en las pruebas olímpicas de los Juegos de Milán Cortina d'Ampezzo.

Vonn, que ya tiene una rodilla de titanio (la izquierda) y que esta temporada -tras regresar el curso pasado, después de estar cinco años retirada- se convirtió, a los 41 años, en la ganadora más veterana de la historia de la Copa del Mundo, anunció su intención de competir en las pruebas olímpicas, en Cortina d'Ampezzo, en el transcurso de una rueda de prensa en el estadio olímpico de curling de esa localidad italiana.

"Quiero hacer el descenso del próximo domingo y el supergigante (del jueves 12); y no descarto hacer la combinada (por parejas). Hoy fui a esquiar, con una rodillera. Mi rodilla estaba estable y tengo confianza en que puedo competir”, explicó este martes Vonn, Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2019, que ya lo había ganado todo antes de retirarse, ese año.

Tras cinco temporadas sin competir y con una rodilla (la izquierda) de titanio, regresó el curso pasado y, siete campañas después, volvió a subirse a un podio de la Copa del Mundo al acabar segunda el supergigante de Sun Valley, en su país.

Esta temporada, Vonn, nacida en St.Paul (Minesota), campeona olímpica -de descenso, hace 16 años, en Vancouver (Canadá)- y doble oro mundial -hace 17, en Val d'Isere (Francia)-, con once medallas en grandes eventos, está demostrando que vive una segunda juventud.

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La estadounidense lleva siete podios y dos victorias en la Copa del Mundo, en los descensos de St.Moritz (Suiza) y Zauchensee (Austria), con lo que elevó a 84 su número de victorias (45 en la prueba reina) en esa competición: cifra que sólo mejoran el sueco Ingemar Stenmark (86) y su compatriota Mikaela Shiffrin (108).

Vonn, líder de la Copa del Mundo de descenso y tercera en la de 'súper', apuntará, si no se resiente, a lo más alto en Cortina d'Ampezzo, la segunda estación en la que más éxitos ha festejado, después de Lake Louise (Canadá).

"Tengo que esperar a los entrenamientos de descenso. Mientras la rodilla siga estable, debería estar 'ok' todo", explicó este martes una muy aguerrida Lindsey Vonn, que, tras accidentarse el viernes en Crans Montana, fue evacuada de la pista suiza en helicóptero.

Vonn, cuádruple ganadora de la general de la Copa del Mundo, en la que cuenta veinte Bolas de Cristal -ocho de ellas en descenso-, explicó durante la rueda de prensa que no sólo tiene "completamente desgarrado" el ligamento cruzado anterior, sino que también tiene dañado el menisco izquierdo y que padece "contusiones óseas".

"La rodilla no está hinchada; y, con la ayuda de una rodillera, estoy convencida de que podré competir", explicó Vonn, plusmarquista histórica absoluta -entre mujeres y hombres- en la Copa del Mundo de descenso, con 45 victorias.