Reed, que a finales de enero se impuso en el Dubai Desert Classic, completó otro fin de semana fantástico, en el que dominó con pulso de hierro y se mostró a un gran nivel. La ventaja adquirida tras las dos primeras jornadas, zanjadas con dos 70 el sábado y el domingo, le dieron el triunfo con un total de 272 golpes (-16), con dos de ventaja sobre el escocés Calum Hill.
"Esta pequeña racha que he tenido, dos victorias y un segundo puesto, es increíble. No podíamos pedir más de lo que hicimos. Es especial venir aquí precisamente para conseguir dos victorias al principio de la temporada y espero que haya muchas más por venir”, señaló el estadounidense, que supo rehacerse a un temprano 'bogey' que le hizo ser alcanzado por el danés Jacob Skov Olesen.
Incluso el finlandés Oliver Lindell llegó a situarse líder. En cambio nadie pudo resistir y Reed, con tres 'birdies' en la segunda mitad del recorrido zanjó su victoria con Hill, uno de los mejores del día, segundo y Olesen y el también estadounidense Johannes Veerman terceros a tres golpes.
Ayora cerró el torneo con su peor tarjeta del fin de semana (71), lo que le dejó en la quinta posición con 276 (-12) empatado con el inglés Dan Bradbury, Lindell y el sueco Sebastian Soderberg. El malagueño falló en los hoyos 2, 3 y 8 y esto le lastró. Se recuperó con dos 'birdies' en el 10 y el 15 y le reportó su mejor puesto de este inicio de año.
Nacho Elvira concluyó en el decimocuarto puesto con 278 impactos y Rafa Cabrera confirmó un torneo de más a menos para terminar trigésimo cuarto con 283, dos menos que Pablo Larrazábal, cuadragésimo cuarto, mientras que Adri Arnaus fue cuadragésimo octavo con 286.
