Rory McIlroy, vigente campeón, comenzó el fin de semana a una distancia de seis golpes de sus perseguidores, nunca vista después de los 36 primeros hoyos de este emblemático torneo de Grand Slam.
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Este sábado perdió fuelle con una tercera vuelta de 73 golpes, uno sobre par, que lo deja con un acumulado de 205 (-11) , el mismo que Young, un jugador sin títulos grandes en su palmarés.
McIlroy y Young, segundo y tercer clasificado del ránking mundial, arrancarán el domingo con sólo un golpe de ventaja sobre el estadounidense Sam Burns y de dos sobre el irlandés Shane Lowry, que logró la jugada del día con un descomunal hoyo en blanco (ace) en el seis gracias a un golpe de salida de 174 metros.
El estadounidense Scottie Scheffler, #1 mundial, también se reenganchó a la pelea por su tercera chaqueta verde al firmar una extraordinaria tarjeta de 65 golpes (-7) , la mejor del día igualada con la de Young, que registró hasta ocho birdies.
“Sigo teniendo una gran oportunidad”
Con ocho jugadores a una distancia de cuatro golpes, McIlroy tendrá que recuperar la inspiración para no reactivar su historial de debacles en los grandes escenarios. Su triunfo del año pasado en Augusta acabó con más de una década de sufrimientos en la pugna por el único trofeo grande que le faltaba, pero incluso esa victoria estuvo plagada de drama.
En la ronda final dejó escapar una ventaja de cuatro golpes en los seis últimos hoyos, pero se sobrepuso para alcanzar la ansiada chaqueta verde en el playoff de desempate ante el inglés Justin Rose.
Este domingo tendrá también que reponerse del golpe sufrido en la tercera ronda si quiere convertirse en el cuarto campeón de Augusta en revalidar el título, después de Jack Nicklaus (1965 y 1966), Nick Faldo (1989 y 1990) y Tiger Woods (2001 y 2002).
Este sábado el ex número uno mundial ya se había dejado media ventaja al llegar al ecuador de los primeros nueve hoyos. En la segunda parte del recorrido llegó a estar por detrás de Young tras cometer un doble bogey en el hoyo 11. Dos birdies seguidos en el 14 y 15 lo ayudaron a resistir en la cumbre tras una caótica segunda parte del recorrido en un veloz Augusta National, en la que ambos enviaron pelotas a los estanques.
“Sigo teniendo una gran oportunidad”, subrayó McIlroy. “Estoy en el último grupo. Es donde quiero estar. Ojalá tuviera un poco más de margen (...) Para ganar mañana tengo que estar mejor de lo que estuve hoy” .
Scheffler resurge
Scottie Scheffler, de su lado, se recuperó a lo grande de un viernes negro en el que terminó con +2. Ese resultado finalizó su racha de 11 rondas seguidas en par o por encima en el Masters, torneo que conquistó en 2022 y 2024.
El sábado, Scheffler reactivó de golpe a los aficionados estadounidenses al firmar un espectacular eagle en el segundo hoyo.
Después acumuló hasta cinco birdies antes de regresar a la casa club con la ilusión de acometer el domingo una de sus memorables remontadas. “No tuve que arreglar nada. Creo que ayer jugué mejor de lo que refleja mi puntuación”, afirmó Scheffler. “No siento que esté fuera del torneo. Me volví a poner en posición y ahora sólo es cuestión de rematar el trabajo” .
Otro antiguo campeón, Jon Rahm, se quedó definitivamente lejos de la pelea al volver a terminar por encima del par con 73 golpes (+1) , después de tres birdies y cuatro bogeys.
El español está hundido en el puesto 48, de los 54 jugadores que siguen en la contienda, con un acumulado de 221 golpes (+5) . El golfista que levante el domingo el trofeo, primero de Grand Slam del año, recibirá un premio récord de 4,5 millones de dólares, como parte de una bolsa total de 22,5 millones, anunciaron el sábado los organizadores. AFP
