"Empecé a entrenar por un hobby, entrenando a mi madre porque tuvo lesiones de rodilla jugando al fútbol, primero una en el ligamento cruzado de la derecha y luego en la otra. Le dijeron que dejara de jugar al fútbol y empezó a montar en bici ya con 46 años", explicó el abulense en la meta de Battou.
"Yo ya competía y le iba diciendo dije un poco lo que hacía en mis entrenamientos. Vi que ayudar a alguien a entrenar me gustaba y empecé a estudiar. Enseguida me puse a entrenar a varios ciclistas y comprobé que para mi era un trabajo que disfrutaba", comentó.
Por suerte "he podido conjugar un poco mi pasión por el ciclismo con el hecho de ayudar a otros con el entrenamiento. Ahora mismo me gano la vida así. Estoy entrenando a unos 25 corredores, por ejemplo a Fran Herrero, quien estuvo a punto de ganar la Titan el año pasado".
"Este año echo de menos a Herrero porque en las dos ediciones he venido con él y me ha enseñado mucho. Empezó conmigo desde que dejó el oficio de recortador de toros. Él empezó a montar en bici de forma muy amateur, corriendo marchas de provincia, y mira a dónde ha llegado, a ser campeón de España varias veces", recuerda con orgullo.
