Pogacar frustra a Van der Poel y refuerza el maillot amarillo

Imagen sin descripción

Redacción deportes, 20 jun (EFE).- Tras un final de infarto y de máxima incertidumbre, el esloveno Tadej Pogacar (UAE) ganó el duelo al neerlandés Mathieu Van der Poel (Alpecin) como vencedor de la contrarreloj de la Vuelta a Suiza disputada sobre 23,7 km en Aarburg, por lo que refuerza el maillot amarillo a falta de la jornada reina.

Por tan solo 31 centésimas Pogacar evitó que Van der Poel ganara la primera crono de su vida, pero el cuádruple ganador del Tour de Francia se vio obligado a dar su mejor versión y cumplió el objetivo por el menor margen posible. La joya de Klanec, de 27 años, marcó un tiempo de 26.37 minutos, a una media de 53,4 km/hora.

Empate técnico con Van der Poel, quien se tiró de los pelos cuando ya estaba saboreando una dulce victoria. La tercera plaza fue para el noruego Tobias Foss (Netcompany Ineos). El mejor español fue Xavier Mikel Azparren (Pinarello), a 51 segundos del ganador. El ecuatoriano Richard Carapaz perdió 1.31 minutos y Enric Mas 1.54.

En la general todo decidido para que Pogacar coleccione un título de los que aún no constan en su palmarés. Aventaja en 4.22 minutos a Carapaz y en 4.27 al checo Mathias Vacek. Mikel Landa es el primer español, decimoqiuinto, a 7.38.

Cuando el belga Tim Wellens marchaba en primer lugar, con un tiempo ya de referencia (26.50), irrumpió en meta el ilustre clasicómano Mathieu Van der Poel, 3 veces ganador en Flandes y otras 3 en la París Roubaix. Precisamente desde la prueba de los adoquines franceses no competía el gigante de Kapellen, pero no se notó cuando marcó en la meta de Aarburg 26.38 minutos, a 53,4 km/hora

Van der Poel no ha ganado nunca una crono, y tiene 60 victorias en su rico palmerés. Podía ser el día señalado para romper la racha en la ciudad del Canton de Argovia. Pero aún tenían que lanzarse por la rampa de salida los primeros de la general, entre ellos un tal Tadej Pogacar, el llamado para poner en su palmarés una de las pocas carreras por etapas que le faltan.

Desde la silla caliente, en la Vuelta a Suiza un cómodo sillón, y con el torso al aire, como si estuviese en la playa, Van der Poel esperó acontecimientos. Los hombres del UAE de Pogacar acechaban, Wellens le seguía en la segunda plaza, y el austríaco Grobschartner en la tercero, pero el neerlandés seguía mirando la televisión tan tranquilo.

 Salió Pogacar vestido de amarillo, refrescado con las bolsitas de hielo que ayudan a combatir días de tan alta temperatura. Un huracán bajo la calima, motivado después de visitar a su pareja, herida en la prueba femenina el pasado jueves, y dispuesto a hacerse un test con vistas al Tour. Obligado a ganar.

Pronto despejó dudas el rey del ciclismo actual. Marcó el mejor tiempo en el punto intermedio del km 10, casi 6 segundos mejor que Van der Poel. Luego siguió el vuelo rasante, dobló a Richard Carapaz y se presentó en meta rompiendo el crono, una vez más. La victoria 119, la undécima en 15 días de competición en 2026. Otra exhibición, otro paso en su lucha particular contra la historia. De nuevo el mejor Pogacar.

Este domingo concluye la ronda suiza con la quinta y última etapa, nada menos que la jornada reina de montaña con salida y meta en Villars-sur-Ollon, de 150,7 km de recorrido. La dificultad será la triple subida al Col de la Croix (19 km al 7 por ciento), la primera más corta. Tras superar la segunda, restará el ascenso a meta, reto exigente de 9,6 km al 8.