Una 'muerte súbita' en la que el acierto de Gisella Bonomi, Zoe Turnes, elegida mejor jugadora del campeonato, y Lucila Balsas permitió a Argentina resarcirse de la derrota (2-0) encajada el pasado año ante Alemania en la final del Mundial de China.
Destino final que las de Leticia Brunati no estaban dispuestas a repetir en el lago Jarun de la capital croata, como quedó claro en una primera manga en la que el conjunto argentino, liderado por una efectiva Bonomi, se impuso por un claro 20-14.
Pero Dinamarca, que como Argentina buscaba su primer título mundial tras tener que conformarse con la medalla de plata en los años 2010 y 2012, no estaba dispuesta a rendirse tan pronto y de la mano de Ida Winding forzó la tanda de 'shoot-outs' tras alzarse con el segundo set por 14-27
Rueda de lanzamientos en la que las Kamikazes se mostraron mucho más seguras que las nórdicas, entre las que sólo pudo anotar Winding, para imponerse por 6-2 y coronarse como las nuevas 'reinas' del balonmano playa mundial.
No fue la única alegría para la expedición argentina ya que la selección masculina se colgó la medalla de bronce, tras derrotar por 2-1 (17-16, 16-18 y 8-9) a los anfitriones, Croacia, en la final de consolación.
Un duelo por el tercer escalón del podio que se resolvió a favor de Sebastián Ferraro en la tanda de 'shoot-outs' por un ajustado 8-9 gracias a un lanzamiento final de Francisco Müller.
Medalla a la que se unió la elección de Nahuel Baptista, designado mejor ala izquierdo, y de Lucas Coronel, designado mejor especialista, como integrantes del equipo ideal.
