"Realizamos una estrategia diferente a la de los otros equipos. Los cinco compañeros que han tirado en la primera mitad de la contrarreloj han hecho un trabajazo. Nosotros tratamos de mantener el ritmo y aguantar a Jonas (Vingegaard). Estamos muy contentos, también es especial para él vestirse de amarillo", analizó Kuss.
El ganador de la Vuelta a España de 2023 precisó que los once segundos de ventaja que Vingegaard goza sobre su gran rival en la general, el cuatro veces campeón de la prueba Tadej Pogacar (UAE), "no significa mucho", si bien ha subrayado que "moralmente es muy importante" el resultado conseguido en Montjuïc.
Tras una etapa que ha calificado de "muy luchada", Kuss, residente en Andorra y muy querido por la afición catalana, ha afirmado que la segunda etapa de este domingo, con inicio en Tarragona y final en Barcelona, no "será fácil" al tener que ascender tres veces el castillo de Montjuïc.
