Pogacar monta un fabuloso espectáculo junto al Circo de Gavarnie

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Gavarnie-Gèdre (Francia), 9 jul (EFE).- El esloveno Tadej Pogacar (UAE) dio un paso de gigante para grabar en su palmarés el quinto Tour de Francia merced a una fabulosa exhibición en solitario que le dio la victoria pirenaica disputada entre Pauy Gavarnie-Gèdre, de 186,2 km y 4.100 metros de desnivel, la jornada "del Tourmalet", en la que recuperó el maillot amarillo y destrozó a todos sus rivales.

No tiene límites Pogacar (Klanec, 27 años). En un escenario Patrimonio de la Humanidad definido como "Coliseo de la naturaleza" por Victor Hugo, el doble campeón del mundo aportó la grandeza del maillot arcoíris poniendo la firma a una fuga en solitario de 43 km en la que destrozó las ilusiones de todos los rivales.

Pogacar entró en meta señalando el cielo, que en ese maravilloso paraje no está tan lejos de los héroes del ciclismo. El jefe del UAE endosó tiempos que se antojan casi definitivos. Vingegaard llegó entregado a 2.42, batido, admitiendo lo que hay. A 2.57 el resto del top 10, con Del Toro, Evenepoel, Seixas, Ayuso y Lipowuitz.

Destrozo total. Pogacar no esperó más. Buen día un decorado con el Tourmalet y Gavarnie para lucirse. La historia y la belleza envolvieron al hombre que pronto se unirá a Anquetil, Merckx, Hinault e Indurain en el "Club de los 5 Tour". La renta obtenida le pone en bandeja el Tour. Vingegaard se lamenta a 2.42, el amigo mexicano Del Toro a 3.22, Evenepoel a 3.30, Ayuso, quinto y primer español a 3.34 y Seixas a 3.55.

La "etapa del Tourmalet" salió con ritmo y movimientos tácticos interesantes. El Visma de Vingegaard quería fiesta y mandó a Campenaerts por delante, y luego con el belga atrapado lo intentó Jorgenson. En la explosión de ataques Pedersen pescó en río revuelto en el esprint de Pouzac.

Visma insistió para romper el molde, así como el Netcompany Ineos de Bernal. Tanta rebelión hubo de ser sofocada en primera persona por Tadej Pogacar en el ascenso a la Cota de Loucrup (4a, 1,9 al 7,1), donde Juan Ayuso empezó a mostrar sus debilidades.

Un etapa sin gobierno, ni un momento de respiro. Xabier Mikel Azparren (Pinarello-Q36.5) provocó otra escapada en la Cota de Mauvezin (3a) junto a Ben O’Connor (Jayco AlUla). El español cedió pronto y el estadounidense se presentó a pie del Aspin en solitario para exponerse a 12 km al 6,5 por ciento endurecidos por el calor.

El Aspin hizo estragos. Claudicó O'Connor, Vingegaard perdió a Affini, Hagenes, Campenaerts y Armirail, incapaces de seguir el ritmo de los hombres de Pogacar. También se distanciaron Quinn y Vacek, segundo y tercero de la general. El pelotón principal se redujo a un grupito de 30 corredores. El UAE algo estaba tramando antes del Tourmalet.

Y se confirmaron las sospechas. Era evidente que el UAE iba a reventar la carrera en el Tourmalet, el escenario más legendario del Tour, el más transitado, con 89 ediciones, el "puerto de mal retorno" en lengua gascona que Pogacar iba a convertir en un infierno para todos sus rivales.

En sus pendientes de 17 km al 7,3 por ciento ,el UAE, tirando a bloque con Grobsschartner, MacNulty, Yates, Del Toro, seleccionó a los 10 primeros de la general y eliminó al líder Torstein Traeen. El salto se materializó a 5 de la cima, cuando el mexicano Del Toro cambió de ritmo.

Solo le siguió el jefe, Tadej Pogacar, quien miró atrás, vio la falta de respuesta de los rivales y puso la directa. Inicio de un "show" marca de la casa. El doble campeón del mundo se coronó en la cima con 30 segundos de adelanto sobre Vingegaard. Un grupo con Seixas, Lipowitz y Del Toro cruzó a 2.115 metros de altitud a 1.25 minutos, y a 1.45 Ayuso, Evenepoel y Lenny Martínez.

La subida al Tourmalet acabó de fulminar al belga Cian Uitjdebroeks. Triste despedida para el lìder del Movistar, y en el descenso el maillot amarillo sufrió una espectacular caída que no le impidió continuar.

Pogacar no daba tregua. Imparable el doble campeón mundial, se presentó a pie del Gavarnie-Gèdre (2a, 18,7 al 3,7) con 1.25 sobre Vingegaard, y detrás del nórdico el resto del top 10. Todos contra el rey Pogacar.

  Espectacular escenario para una llegada inédita. El Circo glaciar de Gavarnie, Patrimonio Mundial de la UNESCO, merecía una obra de arte, y quien mejor que el maillot arcoìris para crearla. Una vez que arrancó ya nadie le pudo ver el casco. Fue aumentando la ventaja a cada km hasta asegurar la séptima victoria en solitario en el Tour, la número 23 en total, la 123 de su palmarés y la 15 de la temporada.

"Me levanté muy loco, con buenas sensaciones y con ganas de hacer algo grande. No sé si quería coger el maillot amarillo, pero las cosas salieron así, muy contento con la situación", dijo en meta.

La séptima etapa del Tour de Francia ofrece este viernes un caramelo a los esprinters con una jornada llana de 175,1 km entre Hagetmau y Burdeos que solo presenta una insignificante dificultad de cuarta categoría lejana a meta, la Cota de Beguey (1,2 km al 4,4). El duelo entre los velocistas tendrá su continuidad el sábado en Bergerac.Es su momento de oro.