Pogacar está imparable, gobierna con mano de hierro y atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera, lo que quedó reflejado a 43 km de la meta pirenaica con un ataque en solitario marca de la casa en el Tourmalet que le permitió sentenciar el Tour.
Ese día, el doble campeón del Mundo encargó el quinto Tour, y llamó a la puerta del "club de los 5", donde le esperan Anquetil, Merckx, Hinault e Indurain. La general quedó aniquilada. Dejó a su máximo rival, Jonas Vingegaard, aparte de abatido, a 2.42 minutos, al mexicano Isaac del Toro a 3.22, a 3.30 a Evenepoel, a 3.34 a Juan Ayuso -primer español-, a quien le sigue el francés Paul Seixas a 3.55.
La demostración de Pogacar, con 27 años ganador de 23 etapas en el Tour, convirtió ese movimiento en una auténtica exhibición de fuerza, resistencia y confianza, blindada además por un UAE cuyo potencial intimida al resto de equipos. Nadie se atreve a contestar al mejor equipo del mundo liderado por un ciclista monumental, de época.
La ambición desmedida de Pogacar y la forma de controlar la carrera del UAE causa malestar en el resto del equipo. La novena jornada con final en Ussel fue un ejemplo. El equipo emiratí mantuvo la fuga a raya y luego no luchó por la etapa, dejando, ya tarde, que otros equipos pudieran optar al triunfo parcial.
"Hay muchos intereses en el pelotón, deportivos y económicos, y para muchos una etapa o un buen puesto podía significar mucho, pero Pogacar y el UAE no permiten nada a los demás. Es difícil de entender", señalan algunos directores deportivos.
¿Cuáles son los objetivos del UAE en las dos semanas restantes? Evidentemente lograr el quinto Tour con Pogacar, pero entre los alicientes que puede encontrar el esloveno es ayudar al mexicano Del Toro a lograr la segunda plaza. Y por supuesto, el título por equipo, la montaña y todo lo que se ponga por delante. Un Tour devastador.
El ciclismo español no vive sus mejores momentos en este Tour de Francia. La principal baza sigue siendo Juan Ayuso, quien en su primer año como jefe del Lidl Trek pretende mostrar su potencial cerca del podio. Como todos los demás candidatos es una víctima del emperador Pogacar, pero desde el quinto puede evolucionar en un año clave para demostrar sus aptitudes en la mejor carrera del mundo.
En la casa del Movistar pronto se fueron al traste los objetivos que se presentaron en la salida de Barcelona. En la primera crono se hundió el líder belga Cian Uitjdebroeks y luego una enfermedad terminó con su participación en el curso de su debut. Con García Pierna y Castrillo muy batalladores, Movistar se dejará ver en las fugas en pos de un triunfo de etapa.
Buena impresión del Caja Rural Seguros RGA, quien ha cumplido con el objetivo de ser protagonista en las fugas del día. Álex Molenaar fue el primer líder de la montaña y corredores como el checo Jakub Otruba han sido habituales en las fugas. El colombiano Fernando Gaviria se ha metido en las llegadas masivas, aún sin suerte.
Tras el primer día de reposo habrá fuegos artificiales el 14 de julio, Fiesta Nacional, con la llegada a Le Lioran, etapa con final ondulado con los ascensos a el Puy Mary y el Col du Pertus, ambos de 1a. En Le Lioran, en 2024 Jonas Vingegaard derrotó a Tadej Pogacar tras un emocionante esprint. ¿Se tomará la revancha el esloveno?
Las metas de Nevers y Chalon-sur-Saône serán idóneas para las fotos de los esprinters levantando los brazos. En la segunda de ellas se comienza en el circuito de velocidad de Magny Cours. La semana finalizará con otros escenarios con el Jura y los Vosgos presentes.
Entre Dole y Belfort se disputará la etapa maratón, la más larga con 205,6 km. Jornada unipuerto con el legendario Ballon d'Alsace (1a, 8,9 km al 7) como punto de referencia. Será un aperitivo de un fin de semana interesante con las llegadas a Le Markstein tras subir el Col du Haag (1a, 11,2 km al 7,3) y al inédito Plateau de Solaison (Especial, 11,3 km al 9). Una de las claves del Tour con 4.000 metros de desnivel.
